Salares es un pueblo enclavado en el Parque Natural de las Sierras de Tejeda, Almijara y Alhama que conserva su impronta árabe. El blanco caserío de la villa emerge entre las montañas que dominan el paisaje, regalando al viajero una pintoresca estampa.

Aunque cualquier época es buena para acercarse a Salares, septiembre es una fecha especial. Ese mes se celebra el Festival Árabe Andalusí, que cada año rememora el pasado musulmán de este pueblo de la comarca de la Axarquía.

MONUMENTOS

La Parroquia de Santa Ana se alza como el monumento más importante de Salares. Edificada en el siglo XVI en estilo mudéjar, posee una sola nave con crucero y una puerta con arco de medio punto. Del exterior destaca el alminar de la mezquita sobre la que se asentó la iglesia. Es uno de los mejores exponentes del arte almohade en España y está declarado Monumento Histórico Artístico Nacional.

También de la época árabe son la Casa del Torreón, los vestigios de la fortaleza y los restos de la muralla de la antigua mezquita. Sin olvidar el propio trazado urbano de Salares. Antes de comenzar el paseo por la villa, debes tener en cuenta que algunas calles son tan empinadas que incluso disponen de escalones para poder transitarlas.

El pueblo se asienta sobre una loma en cuya parte oriental se emplaza el puente sobre el río Salares. Fue construido por los romanos y se encuentra en perfecto estado de conservación.

Por su herencia árabe, Salares forma parte de la Ruta Mudéjar de la Axarquía. Este itinerario combina el atractivo cultural de siete pueblos de origen andalusí con la extraordinaria belleza de los paisajes del Parque Natural de las Sierras de Tejeda, Almijara y Alhama.